¡Para entender mejor esta entrada lee mi post anterior sobre mi primera semana en China!

¡Ya hace un mes desde que pisé tierras orientales por primera vez! A veces siento que han pasado solo unos días, otras veces es como si hubiera pasado una eternidad… ¡La concepción del tiempo es confusa cuando estás lejos de casa!

Por suerte todo empieza coger forma. Mis horas de sueño están perfectamente adaptadas a China, las de comer… ¡Todavía estoy en ello! Pero me he ido acostumbrado más rápido de lo que esperaba, más que nada porque no tengo otra opción. Muchos restaurantes, cafeterías y locales dejan de servir comida antes de las 21 ¡y a las 14h olvídate de pedir nada! Sobre todo en el campus de mi universidad. Ahora como a las 11.30-12h y ceno a las 17-19h. Cosa que no quiere decir que no vuelva a comer lo que sea que pille a las 14h y a las 22h jejeje… Mi cuerpo todavía LO PIDE #HobbitLifestyle

Ya he hecho la mayoría de cosas que te piden como inmigrante al entrar en China (chequeos médicos, registros policiales, controles de pasaporte, etc). Así que por fin he tenido más tiempo para organizar mis próximas semanas y el mes, también he empezado a planear mis viajes y escapadas. Eso hace que me sienta 10 veces mejor, los que me conocéis sabéis que me encanta tener las cosas organizadas… ¡Necesito que cada plan y sueño se transforme en estrategia para llevarlo a cabo… o no sé vivirrrr!

A lo que sigo sin acostumbrarme es a las miradas, fotos y comentarios. Por la calle, en el metro o bus, sin ningún descaro sacarán la cámara y te apuntarán. En más de una ocasión he tenido que salir de clase de la vergüenza que me daban tantos móviles haciendo fotos y todos los “uooooh”s y “aaaah”s. En plan, “ei… ya, parad” ¡Es una exageración! Aunque tampoco es de extrañar, para muchos soy la primera persona extranjera que han visto en su vida! Es de locos. Por no hablar de todos los regalos, invitaciones y comida que cada día me regalan mis alumnos. ¡Son un p*** amor! Por suerte ha llegado un grupito de estudiantes rusos, y poco a poco parece que la comunidad en la universidad se va acostumbrando a ver extranjeros. Así que guai, porque no me molan las fotos a primera hora de la mañana con mi moño choni y mi cara de recién levantá en el mercado.

Otro avance importantísimo en China desde la última entrada que escribí: Me he acostumbrado a los temibles squat toilets. Un aplauso, por favor. ¿Que no sabéis lo que son? Es un retrete pero en el suelo, y haces tus necesidades haciendo una sentadilla. Suelen oler bastante mal porque el papel no se tira por el inodoro… ¡Si no en la papelera! No me ha quedado otra que utilizarlos en muchas ocasiones. Ya los utilicé una vez años atrás en un viaje a Bosnia Herzegovina un invierno… ¡Ai cómo me congelé las nalgas! Ese baño era literalmente un agujero cavado en pura tierra con 4 paredes mal colocadas para tener privacidad (al menos toda la posible en esas condiciones). Aquí… la cosa es un poco diferente, prefiero enseñároslo en vídeo más adelante!

¿Y sabéis eso que se dice de que aquí todo es picante? Poh es verdad. O al menos casi todo. Qué mal lo paso puñetas jajajaja Es muy divertido cada vez que les pido comida NO PICANTE y muy seguros de si mismos me prometen que no es picante. Al parecer, aquí no picante es menos picante. Mi teoría es que tienen la lengua insensibilizada y no lo notan. Aquí un ejemplo: Un día compré ZANAHORIAS, PATATAS, PIMIENTO VERDE Y BERENJENAS para hacerme una sopa….¡¡Y ERA PICANTE!! ¿Cómo es eso posible? Ahí me rendí y acepté mi CRUEL destino en este país jajaja. Aun así casi todo está super rico, y lo que no… ¡Es cuestión de acostumbrarse!

La verdad es que en China cada día es un esfuerzo y una aventura. Y más en una ciudad como Zhengzhou esta, todavía en crecimiento y sin apenas extranjeros. Cualquier pequeña cosa que pasa (como pillar el bus) puede resultar en duda, incertidumbre, un error o confusión que no tienes más remedio que solucionar, y hacerlo con buen humor. Al exponerte a algo nuevo recuerdas que la incertidumbre y el miedo son 2 de los motores más importantes para el crecimiento y el avance.

Y no tienes que irte a China para vivirlo, algo nuevo puede ser un nuevo amigo, un nuevo deporte, un nuevo hobbie… Esas cosas que te cuesta hacer pero en el fondo tienes ganas de hacerlas. Esas cosas, amigos míos, se convertirán en motores. No es fácil, pero ¿y qué? Difícil no quiere decir imposible ni malo. Difícil solo quiere decir más esfuerzo, y cada esfuerzo siempre resultará en un aprendizaje o una historia que contar, te lo prometo!
Así que este mes yo seguiré buscando nuevas aventuras y creando historias. Y me encantaría escuchar las vuestras, algo nuevo o diferente que hayáis hecho este mes, por pequeño que sea (como yo utilizando retretes orientales). ¡No subestiméis nunca vuestros intentos y esfuerzos!

Antes de acabar esta entrada quiero dar las gracias a todas las personas que me habéis estado escribiendo por privado, incluso aquellas con las que no tenía mucho trato pero os habéis animado a contactarme. ¡No esperaba tanto apoyo! Me siento muy agradecida y cada mensaje me ha sacado una sonrisa y me ha alegrado el día. Siento que no os conteste o tarde en hacerlo, sigo teniendo problemas con el Internet (¡¡¡…Santa Paciencia…!!!).

A toda mi familia y amigos: ¡Os quiero y echo de menos!. A todos los que seguís la aventura conmigo: ¡Gracias!

Un comentario en “1 mes desde mi llegada a China”

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