El desperdicio de alimentos tiene más consecuencias de las que imaginas. No solo pone en evidencia una clara ignorancia y falta de actuación de la sociedad, si no que además daña la biodiversidad y supone un gasto descomunal e innecesario de agua, tierras y materiales.

La semana pasada viajé a Italia con mi familia (posts coming soon!). Hicimos un pequeño tour por el país en el que pasamos muchas horas de trayectos en aviones y trenes. Para pasar el tiempo me compré la revista de National Geographic (Marzo 2016) en la que venía un artículo muy interesante sobre el desperdicio alimentario. Explicaba las razones y las consecuencias de tal despilfarro, junto con las pequeñas acciones que se pueden llevar a cabo a diario, desde tu casa o el supermercado.

Indagué un poco más sobre el tema y creo que no esta de más compartir lo que he aprendido sobre qué podemos hacer para reducir el desperdicio de alimentos en nuestra vida diaria. Algunos de los consejos son bastante lógicos, pero no pensamos en llevarlos a cabo. Síguelos a rajatabla y además de ayudar al medio-ambiente también podrás ahorrar algo de dinero y cuidar un poco tu salud. Allá van:

Qué hacer desde casa:

  1. Haz una lista de la compra antes de ir al supermercado. Para hacer la lista mira los productos que tienes en casa y no compres aquellos que todavía no has acabado.
  2. No vayas a comprar con hambre! Según investigaciones publicadas en JAMA Internal Medicineir de compras con el estómago vacío hace que llenemos más el carrito de alimentos con más calorías, menos sanos e innecesarios. Evita llevarte a casa esos alimentos que realmente no necesitas y que no son tan buenos para tu salud!
  3. Revisa la fecha de caducidad de los productos. Puedes hacerte una lista si así te resulta más sencillo.
  4. No tires las sobras! Congela, reutiliza o guarda lo que no hayas comido.
  5. No cocines más comida de la que consumirás. Haz raciones más pequeñas y tu bolsillo y salud lo agradecerán, para hacerlo prueba a utilizar platos más pequeños.

Qué hacer en el supermercado:

  1. Pregunta en tu mercado o supermercado local si hacen descuento en piezas “deformes” (las no consideradas “bonitas”). O si conoces alguno que ya lo haga, ves a comprar ahí.
  2. Muchos de los productos preparados de los supermercados (ensaladas para llevar, sandwiches, etc) están hechos con los productos “feos” que no ponen a la vente por no ser suficientemente bonitos. Así que si compras algo preparado, intenta que sea de la marca del supermercado para darle uso a esos alimentos.
  3. Haz una compra grande semanal o bisemanal y complétala con pequeñas compras de productos frescos cuando los necesites. Mejor si optas por comprar los productos frescos en mercados locales, no suelen tener los estrictos controles de “belleza” que tienen los productos de las grandes empresas.
  4. Compra sólo lo que hayas escrito en la lista de la compra. No te dejes influenciar por los colores llamativos y descuentos tipo 2×3! Si no necesitas 3, no compres 3.

Qué hacer en los restaurantes:

  1. Una práctica poco habitual en España pero que va cogiendo fuerza es la de llevarte la comida que no te has acabado. Muchos locales ya lo hacen: Si lo pides, te ponen las sobras en un tupper y te la llevas a casa! Así evitas malgastar el dinero y que se tire comida en perfecto estado.
  2. Cuidado con los buffets y refills. No te pongas más comida o bebida de la que vas a consumir.
  3. Una buena idea es compartir los platos, no solo es más económico, también controlas las cantidades y evitas comer más de lo que se debe.

Hasta aquí la recopilación de consejos que he encontrado. La verdad, creo que son fáciles de seguir, no suponen esfuerzo y además de ayudar el medio ambiente ayudan a tu economía y salud.¡Espero que hayan sido de utilidad!

En este artículo de Concienciaeco encontrarás más consejos además de gráficos explicando el problema. Además en el artículo original de National Geographic disponible online encontraréis información muy interesante sobre cómo la comida “fea” y cómo evitar el desperdicio de alimentos puede ser la solución contra el hambre.

Aina

Fuentes:
National Geographic Marzo 2016
JAMA Internal Medicine
Concienciaeco
Imagen: www.pexels.com

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