Sin duda es de los días más esperados del año en Palma: Sant Sebastià i Sa Revetlla ¡Una de nuestras fiestas favoritas! Nos volvemos locos con el olor a torrada, la música en cada plaza, la gente reunida en las calles, los gritos y tintineos de las campanas de los dimonis, el fuego…  Pero ¿a cuento de qué tanto alboroto? ¡No fue hasta hace poco que descubrí que y por qué celebramos Sant Sebastià!

Desnudaron en público a San Sebastián, lo ataron a un mástil y…

Al parecer fue un santo bastante badass. Ejerció de soldado en el ejército romano, llegando a ser alto cargo del ejército imperial. Además vivió durante el siglo 300 D.C practicando su religión abiertamente.
Pero el emperador de la época no quería cristianos. Por eso ordenó condenar a San Sebastián a muerte si no dejaba de practicar su fe. San Sebastián por supuesto dijo que nanai de la China y por ello el emperador ordenó a sus soldados -aquí viene lo fuerte- desnudarlo en público, atarlo a un mástil y lanzar una lluvia de flechas contra él .

San Sebastián sobrevivió y se recuperó en secreto

Por si fuera poco, ¡San Sebastián sobrevivió! Se recuperó en secreto y, en vez de huir de Roma, se presentó frente al emperador para condenar su persecución en contra de los cristianos. Os podéis imaginar lo que hizo el emperador, ¿verdad? Sí, mató a nuestro hoy tan querido Santo, a latigazos. El pueblo recogió los restos de Sant Sebastià y lo enterraron.

Que tiene que ver este santo con Mallorca?

Coincidencia o no, el fin de la peste llegó justo después de la llegada del un barco

Cuenta la leyenda que durante la peste d’en Boga en 1493 llegó a puertos mallorquines un barco con los restos del santo. Dicen que a la hora de marcharse, un gran temporal les empezó a azotar. Interpretaron este hecho como que San Sebastián quería que sus restos permanecieran en la isla. Coincidencia o no, el fin de la peste llegó justo después . Por este motivo decidieron consagrarlo como santo oficial del pueblo. Con el tiempo, su veneración fue adquiriendo un carácter más popular hasta llegar a ser la magnífica celebración del pueblo que conocemos hoy en día .

vieron muertos a los pies de la venerada imagen a unos marineros que se burlaban

Otros abuelos otras fuentes dicen que durante la peste, el único barrio que parecía estar a salvo en Palma era la barriada dels Llull, cerca de la actual plaza Mayor. Estos adoraban a San Sebastián. En antiguos libros sobre Palma podréis leer la frase “el barrio se lleno de religioso terror cuando vieron muertos a los pies de la venerada imagen a unos marineros que se burlaban de aquella singular preservación” (Valero 2003) .

Refranero mallorquín

És mes dolent que sa pesta d’en Boga

Dicen las malas lenguas que la peste llegó a Mallorca por culpa de un marinero llamado Boga. Al llegar a puerto, Boga escondió una bolsa de oro antes de ir a cuarentena por la peste. Al salir de la cuarentena, volvió a buscar su bolsa, que no había sido abierta ni aireada desde que llegó. ¡Por ello Boga se contagió nada más abrirla y fue el primero en morir por la peste! Esta estapa fue tan devastadora que se cuenta que tras la peste, los hombres sanos que quedaban en la ciudad cabían en el muelle. (Valero 2003)

Interesante ¿verdad? Si sabes alguna otra leyenda o dato sobre la fiesta, cuéntalo en los comentarios 

Fuentes:

  1. Preguntando a tio/as y abuelo/as
  2. Palma Ciutat de Llegenda. Valero 2003.
  3. Fotografia: @marijosejp

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